SÁMAR, Filipinas – "Las personas de mi edad no hablan de sexo debido a las normas culturales y tradiciones transmitidas por las generaciones anteriores", declaró Shameerah De Guzman al UNFPA, la agencia de las Naciones Unidas para la salud sexual y reproductiva.
En la provincia de Sámar, en la región de las Visayas orientales de Filipinas, el embarazo en la adolescencia es algo habitual. Aunque la actividad sexual precoz es común, el uso de métodos anticonceptivos modernos sigue estando por debajo de la media: casi el 40 % de las y los adolescentes de entre 15 y 19 años que habían mantenido relaciones sexuales antes del matrimonio no utilizaron anticonceptivos la primera vez que tuvieron relaciones.
Una nueva iniciativa, el Programa Conjunto para Acelerar la Reducción del Embarazo en la Adolescencia, ha aprovechado un recurso novedoso para abordar la cuestión: las personas jóvenes. El programa, llevado a cabo por el UNFPA con el apoyo del Gobierno de Corea a través de la Agencia de Cooperación Internacional de Corea, aprovecha los puntos fuertes de los líderes juveniles locales para hacer llegar a las y los adolescentes información de calidad sobre salud sexual y reproductiva. En solo dos años, este enfoque ha logrado reducir la tasa de natalidad entre las adolescentes en un 5 %, de 38,1 por cada 1.000 en 2022 a 36,1 por cada 1.000 en 2024, y aumentar el uso de anticonceptivos modernos en un 70 %.
Agentes del cambio
La Sra. De Guzman es una de esas líderes juveniles. Con el apoyo del UNFPA, comenzó a trabajar como voluntaria en el centro para adolescentes de su escuela con el fin de proporcionar información sobre salud sexual y apoyo psicosocial y derivar a los estudiantes a la oficina de salud de la ciudad cuando era necesario.
"Las relaciones sexuales a una edad temprana son una realidad. Es algo común y no podemos decirles a las y los jóvenes que no las tengan porque es algo natural y humano. En cambio, podemos enseñarles cómo hacerlo de forma segura y adecuada", afirmó.
Una actividad clave incluida en la iniciativa es el Programa Ampliado de Gobernanza y Liderazgo Juvenil. Este proyecto incluye sesiones específicas en las que las y los jóvenes pueden desarrollar sus habilidades y aprender a expresar sus preocupaciones ante los órganos de gobierno locales. Con este apoyo, los líderes juveniles adquieren experiencia en la formulación y la defensa de políticas que mejoran el bienestar de las y los adolescentes.
Aunque aún queda mucho por hacer, la Sra. De Guzman tiene la esperanza de que la participación de las y los jóvenes conduzca al cambio.
"Espero que la gente sea más tolerante y abierta con respecto a estas cuestiones. Si no cambiamos nuestra forma de reaccionar ante el embarazo en la adolescencia, no se van a resolver estos problemas".
"Tenemos que cambiar nuestro enfoque y trabajar codo con codo con los adultos".
Normas culturales
Se estima que, a nivel mundial, medio millón de niñas de entre 10 y 14 años dan a luz cada año. Cuando las niñas quedan embarazadas en la adolescencia, especialmente si son muy jóvenes, sus vidas cambian radicalmente. Las madres adolescentes se enfrentan a tasas más altas de complicaciones durante el embarazo, riesgos para la salud de por vida, menores perspectivas laborales y aumenta su vulnerabilidad ante la pobreza.
Al observar los retos a los que se enfrentan los padres jóvenes de su comunidad, la Sra. De Guzman se dio cuenta de que la principal causa del embarazo en la adolescencia era la falta de educación.
"Los principales factores que explican el elevado número de casos de embarazo en la adolescencia en nuestra comunidad son la falta de educación y la reticencia a hablar abiertamente sobre el tema", comentó. "Para algunas personas sigue siendo tabú hablar con sus padres sobre sexo".
"Como líderes juveniles, desempeñamos un papel importante en la mitigación de estos problemas ya que somos los guías de nuestros compañeros, el vínculo más cercano a ellos al tener la misma edad", declaró la Sra. De Guzman. "Podemos hacer que se sientan cómodos".
El Programa Conjunto para Acelerar la Reducción del Embarazo en la Adolescencia se desarrollará hasta 2026 en las provincias de Sámar y Leyte del Sur. Como administrador de los fondos, el UNFPA está invirtiendo en la capacidad de liderazgo de las y los jóvenes, garantizando su participación activa en la planificación y ejecución de los proyectos desde el principio. Los esfuerzos se centran ahora en crear sistemas sostenibles que protejan y empoderen a las y los adolescentes en el futuro cercano y lejano.