El acceso a una planificación familiar segura y voluntaria es un derecho humano. La libertad reproductiva (es decir, el derecho a elegir libremente si tener un hijo, cuándo y con quién, sin coacción, sin temor y sin ser juzgados) sigue estando fuera del alcance de millones de personas. La planificación familiar es fundamental para lograr la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, además de un factor clave para reducir la pobreza.
Sin embargo, se estima que 259 millones de mujeres que desean evitar el embarazo no pueden utilizar métodos anticonceptivos modernos, seguros y eficaces debido a obstáculos como la falta de acceso a la información o los servicios y la falta de apoyo de sus parejas o de sus comunidades. Esto amenaza la capacidad de las mujeres para construir un futuro mejor para sí mismas, así como para sus familias y sus comunidades.
El UNFPA apoya la planificación familiar en más de 120 países garantizando un suministro fiable de anticonceptivos de calidad, fortaleciendo los sistemas de salud para que presten servicios centrados en las mujeres y basados en los derechos y promoviendo políticas que defiendan la libertad de decisiones y la equidad en materia reproductiva. Asimismo, el UNFPA ejerce un liderazgo mundial al convocar a gobiernos y asociados para que armonicen las pruebas, la financiación y la acción, y al brindar apoyo programático, técnico y económico para ayudar a los países a mantener los avances en materia de planificación familiar y salud reproductiva.
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¿Qué es la planificación familiar?
La planificación familiar abarca la información, los medios y los métodos que permiten a las personas decidir libremente si tener hijos, cuándo tenerlos y cuántos quieren tener. Esto incluye una amplia gama de anticonceptivos (píldoras, implantes, dispositivos intrauterinos y métodos de barrera, como los preservativos), así como procedimientos quirúrgicos que limitan la fecundidad, además de métodos de sensibilización sobre la fecundidad y la abstinencia. La planificación familiar también abarca el acceso a la información sobre cómo quedar embarazada cuando se desee y el acceso a los servicios de atención de la infecundidad.
El UNFPA apoya la planificación familiar voluntaria basada en los derechos garantizando el acceso a una amplia gama de anticonceptivos asequibles y de calidad; capacitando a profesionales de la salud para que ofrezcan asesoramiento preciso y centrado en la persona y promoviendo una educación sexual integral dentro y fuera de las escuelas. El UNFPA nunca promueve el aborto como una forma de planificación familiar.
La planificación familiar salva vidas
Los anticonceptivos previenen los embarazos no intencionales, reducen el número de abortos y disminuyen la incidencia de muertes y discapacidades relacionadas con complicaciones del embarazo y el parto. En 2024, los anticonceptivos proporcionados por el UNFPA evitaron 18 millones de embarazos no intencionales, 7,5 millones de abortos en condiciones de riesgo y 39.000 muertes maternas. La prevención de embarazos no intencionales no solo es una prioridad de salud pública, sino también una ruta hacia el empoderamiento y la equidad, con beneficios que se multiplican para las familias y las sociedades.
Cada año se producen alrededor de 121 millones de embarazos no intencionales en todo el mundo, la mitad de todos los embarazos. Más de la mitad de los abortos en los países en desarrollo se realizan en condiciones de riesgo, lo que lleva a muertes y lesiones maternas prevenibles. Más del 60 % de las muertes maternas se producen en entornos frágiles y afectados por conflictos, donde los servicios anticonceptivos son intervenciones esenciales que salvan vidas.
Más allá de la prevención del embarazo, los anticonceptivos también pueden desempeñar un papel vital en la prevención de las infecciones de transmisión sexual. Los preservativos masculinos y femeninos, cuando se usan de forma correcta y sistemática, proporcionan una doble protección contra los embarazos no intencionales y las infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH.
Aumentar el conocimiento y el acceso a la anticoncepción moderna entre las adolescentes es un punto de partida crucial para mejorar su salud a largo plazo y puede incluso salvar sus vidas. En todo el mundo, las complicaciones del embarazo y el parto son una de las principales causas de muerte entre las adolescentes (de 15 a 19 años). Sus bebés también enfrentan un mayor riesgo de morir que los de las mujeres de mayor edad. Sin embargo, las y los adolescentes enfrentan enormes barreras para ejercer sus derechos reproductivos y acceder a los servicios.
El UNFPA trabaja para mejorar el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva para las y los jóvenes, especialmente los adolescentes marginados. A modo de ejemplo, en Jordania, el UNFPA apoya la prestación de servicios de calidad, adaptados a las y los jóvenes y basados en los derechos. Y en toda América Latina y el Caribe, los proveedores de atención médica están capacitados para proporcionar servicios confidenciales y sin prejuicios adecuados a la edad y educación sexual integral a través de la iniciativa “Mi cuerpo, mi vida, mi mundo”.
La planificación familiar empodera a las mujeres
El acceso a la información y los servicios anticonceptivos es fundamental para lograr la igualdad entre los géneros. Cuando se empodera a las mujeres y las parejas para planificar si quieren tener hijos y cuándo, y cuántos tener, las mujeres están en mejores condiciones de completar su educación, al tiempo que aumenta su autonomía dentro de sus hogares y mejora su capacidad de obtener ingresos.
El UNFPA promueve enfoques centrados en las mujeres que respetan las aspiraciones de fecundidad en todo el espectro, ya sea para retrasar, limitar o lograr el embarazo, tal y como se establece en su Estrategia para la Planificación Familiar 2022–2030. Esto fortalece la seguridad económica y el bienestar de las mujeres y de sus familias.
De manera conjunta, estos beneficios contribuyen a la reducción de la pobreza y al desarrollo mundial. Estos beneficios fueron reconocidos en el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, que reclamó“el derecho de hombres y mujeres a estar informados y a tener acceso a métodos seguros, eficaces, asequibles y aceptables de planificación familiar de su elección”. Este acuerdo sienta las bases de gran parte de la labor del UNFPA.
En el informe sobre el 30.º aniversario de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (CIPD30) se reafirmó esta visión y se destacó la necesidad de ampliar el acceso a la salud sexual y reproductiva y de garantizar que la libertad reproductiva y la resiliencia demográfica ocupen un lugar central en el desarrollo sostenible.
La planificación familiar aporta beneficios económicos
Lograr el acceso universal a la salud sexual y reproductiva es una de las inversiones más eficaces que puede hacer un país. La prevención de embarazos no intencionales salva vidas y reduce los costos de salud al tiempo que aporta múltiples beneficios, desde mejorar la salud materna e infantil hasta ampliar las oportunidades educativas y económicas para las mujeres y las niñas.
Se calcula que cada dólar invertido en poner fin a la necesidad insatisfecha de anticonceptivos produce casi 27 dólares en beneficios económicos.
La planificación familiar también fortalece la resiliencia demográfica, permitiendo a los países adaptarse a la cambiante dinámica demográfica y planificar un desarrollo equitativo y sostenible. Al apoyar a las personas para que hagan realidad sus intenciones reproductivas, la planificación familiar contribuye no sólo a mejorar la salud y el empoderamiento, sino también a la estabilidad social y económica a largo plazo.
En 2024, se estima que los anticonceptivos suministrados por el UNFPA:
- Han evitado 18 millones de embarazos no intencionales
- Han evitado 7,5 millones de abortos en condiciones de riesgo
- Han evitado 39.000 muertes maternas
Superando los obstáculos a la planificación familiar
Las mujeres y las niñas enfrentan graves obstáculos para el uso de anticonceptivos. Las estimaciones indican que, en 2024, unos 259 millones de mujeres y adolescentes querían prevenir o retrasar el embarazo, pero no utilizaban una forma moderna y fiable de anticoncepción.
Las razones habituales por las que las mujeres no usan anticonceptivos incluyen problemas logísticos, como la dificultad para viajar a los centros sanitarios o el desabastecimiento en las clínicas de salud, y barreras sociales, como la oposición de la pareja o la familia. La desinformación generalizada y la falta de información precisa también limitan el uso de anticonceptivos.
Las mujeres más pobres y las que viven en zonas rurales suelen tener menos acceso a la información y a los servicios de planificación familiar. Las y los adolescentes, las personas solteras, los pobres de las zonas urbanas, los trabajadores del sexo, las personas que viven con el VIH y las que se encuentran en situaciones de crisis o de emergencia humanitaria también enfrentan mayores limitaciones, lo que puede dar lugar a tasas más altas de embarazos no intencionales, un mayor riesgo de contraer el VIH y otras infecciones de transmisión sexual, abortos en condiciones de riesgo, malos resultados sanitarios y una mayor pobreza. Debe prestarse especial atención a la promoción de los derechos reproductivos y al acceso a la planificación familiar y otros servicios de salud sexual y reproductiva entre esos grupos.
Alrededor de 1 de cada 10 mujeres en todo el mundo no tiene libertad para decidir si usar o no anticonceptivos, con limitaciones aún mayores en situaciones de crisis.
La labor del UNFPA
El UNFPA trabaja a todos los niveles para mejorar el acceso a la planificación familiar y potenciar las opciones individuales. El UNFPA colabora con gobiernos, organizaciones no gubernamentales, organizaciones de servicios comunitarios, organizaciones confesionales, grupos de jóvenes y el sector privado para fortalecer los servicios basados en la comunidad y adaptados a las y los jóvenes, incluso en condiciones de crisis humanitarias. El UNFPA también trabaja para asegurar que las mujeres, las y los adolescentes y las comunidades tengan voz en la formulación de políticas y servicios que afecten su vida reproductiva.
A través de la Alianza de Suministros del UNFPA, el UNFPA colabora con asociados y gobiernos para garantizar cadenas de suministro resilientes y fiables y una amplia combinación de métodos anticonceptivos. La alianza también apoya la financiación sostenible, ayudando a los países a movilizar y asignar recursos nacionales para suministros de salud reproductiva, reducir la dependencia de la ayuda externa y garantizar el acceso a la salud reproductiva a largo plazo para su población. El UNFPA también trabaja para integrar los servicios de planificación familiar en la atención primaria de salud, de modo que todas las personas puedan acceder a la información y a los anticonceptivos, independientemente del centro de salud que visiten.
El UNFPA es copatrocinador de la iniciativa mundial sobre prácticas de alto impacto en la planificación familiar, que sintetiza las pruebas y las lecciones aprendidas para ayudar a los países a ampliar enfoques eficaces y basados en los derechos que aumenten el acceso, la calidad y las opciones en materia de métodos anticonceptivos.
El UNFPA también es un asociado clave en la alianza mundial sobre Planificación Familiar 2030, cuyo objetivo es lograr el uso voluntario de anticonceptivos modernos por cualquier persona que lo desee. Esto contribuye a un futuro en el que las mujeres y las niñas de todo el mundo tengan la libertad y la capacidad de llevar una vida sana, tomar sus propias decisiones informadas sobre el uso de anticonceptivos y sobre tener hijos, y participar en condiciones de igualdad en la sociedad y su desarrollo.
Guiado por su Estrategia para la Planificación Familiar 2022–2030, el UNFPA se centra en ocho esferas prioritarias interrelacionadas para acelerar los avances en materia de derechos y opciones y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible:
- Invertir en las y los adolescentes y jóvenes para ampliar el acceso y la participación.
- Fortalecer las cadenas de suministro para que los anticonceptivos lleguen de manera fiable a quienes los necesiten.
- Garantizar una financiación sostenible para reducir la dependencia de la ayuda externa y garantizar la resiliencia.
- Mejorar la calidad de la atención a través de servicios respetuosos y centrados en la persona.
- Ampliar las opciones de anticonceptivos con una amplia combinación de métodos basados en los derechos.
- Fortalecer la rendición de cuentas para garantizar que los gobiernos y los sistemas de salud cumplan los compromisos.
- Integrar la planificación familiar en la atención primaria de salud para lograr el acceso universal.
- Aprovechar la innovación y la tecnología para llegar a las poblaciones desatendidas y mejorar la eficiencia.
Con su actual Plan Estratégico, el UNFPA se propone lograr tres resultados transformadores que cambien el mundo: poner fin a las muertes maternas, poner fin a las necesidades insatisfechas de planificación familiar y poner fin a la violencia de género y a las prácticas nocivas. Proporcionar información y servicios de planificación familiar es parte fundamental de estos esfuerzos.
A pesar de los avances realizados, la financiación mundial para la salud sexual y reproductiva ha disminuido en los últimos años, lo que ha puesto a prueba los programas y las cadenas de suministro en muchos países.
Lograr el acceso universal a la planificación familiar es más urgente que nunca. Sin embargo, los avances se ven amenazados por la disminución de la financiación mundial para la salud sexual y reproductiva. Sin una inversión sostenida y previsible, los beneficios de las últimas décadas corren el riesgo de revertirse. Garantizar una financiación sostenible, junto con cadenas de suministro resilientes y servicios centrados en las personas y basados en los derechos, es fundamental para asegurar opciones y oportunidades para cada generación.
Actualizado el 31 de octubre de 2025