A medida que el mundo sigue evolucionando y se extiende el uso de la tecnología y las plataformas, también se amplían los espacios a través de los cuales puede perpetrarse la violencia. Esto se puso de manifiesto especialmente durante la pandemia de la COVID-19, cuando los esfuerzos de contención se tradujeron en una reducción del acceso a la información y los servicios, lo que impulsó un mayor uso de la tecnología y de los espacios en línea. Este documento sirve como un llamado de atención para que la comunidad internacional, los movimientos digitales y feministas, las empresas privadas de tecnología y los gobiernos nacionales actúen al unísono para erradicar el creciente flagelo de la violencia de género facilitada por la tecnología.
El informe viene acompañado por la publicación What is technology-facilitated gender-based violence? (¿Qué es la violencia de género facilitada por la tecnología?) que se puede consultar aquí.