NACIONES UNIDAS, Nueva York/CONDADO DE NAROK, Kenya – La desinformación sobre los métodos anticonceptivos es mortal.
Basta con preguntar a Evaline Chepkemol, madre de tres hijos en el condado rural de Narok, en Kenya, uno de los lugares con las tasas de mortalidad materna más altas del país. La Sra. Chepkemol ha conocido a muchas mujeres de su comunidad que les tienen miedo a los métodos anticonceptivos.
«Creen que si te colocas un dispositivo anticonceptivo, perderás a tu hijo o nunca volverás a dar a luz», explicó al UNFPA, la agencia de las Naciones Unidas para la salud sexual y reproductiva. «Comentan que si te colocas un dispositivo anticonceptivo, nunca volverás a dar a luz porque los bebés desaparecerán», aclaró.
Afortunadamente, Evaline recibió información objetiva en el hospital del sur condado de Ololulung'a, que cuenta con el apoyo del UNFPA. Gracias a los métodos anticonceptivos, ha podido espaciar sus partos. «Normalmente utilizo un dispositivo de planificación familiar que dura cinco años, pero al cabo de dos años, me lo quité y quedé embarazada. Después de dar a luz, volví a utilizar la planificación familiar porque me resulta muy útil».
Sin embargo, hoy en día, a medida que la escasez de financiación mundial perjudica la disponibilidad de métodos anticonceptivos en lugares como Kenya, los sistemas de salud se preparan para resultados inevitables: el aumento de los embarazos no planificados, de los abortos en condiciones de riesgo y de las muertes maternas.
Asimismo, el apoyo entre algunos de los principales donantes está disminuyendo en parte debido a la proliferación de información errónea y desinformación, incluido el mito de que los anticonceptivos pueden provocar la pérdida del embarazo.
Esta idea es categóricamente falsa. A continuación se exponen cuatro razones claras por las que los anticonceptivos no provocan la interrupción del embarazo ni causan abortos espontáneos.

1- La anticoncepción es la prevención del embarazo.
Por definición, la anticoncepción evita que se produzca el embarazo, ya sea mediante medicamentos, dispositivos, procedimientos quirúrgicos o comportamientos.
Posiblemente, los métodos más conocidos sean las píldoras anticonceptivas orales («la píldora»), los anticonceptivos inyectables y los preservativos masculinos y femeninos. La vasectomía, la esterilización tubárica e incluso comportamientos como la amenorrea de la lactancia, o ausencia de ovulación durante la lactancia, también están reconocidos por el UNFPA y la (OMS) como . Todos ellos funcionan de la misma manera: impidiendo que los espermatozoides se encuentren con el óvulo.
Los anticonceptivos hormonales impiden la liberación de óvulos por parte de los ovarios (ovulación), bloquean los espermatozoides aumentando el moco cervical o ambas cosas. Los anticonceptivos no hormonales, como la ligadura de trompas, la vasectomía y los preservativos, crean una barrera entre los espermatozoides y el óvulo. En el caso del DIU de cobre, , los iones de cobre afectan al movimiento de los espermatozoides, impidiendo eficazmente que fecunden un óvulo.
Aunque ningún método anticonceptivo es perfecto, las opciones modernas, como los métodos hormonales y los preservativos, son mucho más eficaces que los métodos tradicionales, como el coito interrumpido.
Por lo tanto, la anticoncepción es una medida preventiva que no incluye el aborto ni ningún medicamento, procedimiento o comportamiento que provoque el aborto (abortivo). Además, la anticoncepción no provoca ningún cambio en la capacidad futura de una persona para quedar embarazada o tener hijos.
2- La anticoncepción puede prevenir el embarazo incluso cuando se toma después de mantener relaciones sexuales.
Las píldoras anticonceptivas de emergencia son un tipo de anticonceptivo oral que una mujer puede tomar poco después de haber mantenido relaciones sexuales sin protección, normalmente entre 72 y 120 horas después. Según la , estos medicamentos actúan retrasando o impidiendo la ovulación.
Por desgracia, muchas personas creen que los métodos anticonceptivos de emergencia interrumpen un embarazo ya existente, posiblemente debido a la idea errónea de que los embarazos se producen durante el coito. La realidad es que el espermatozoide puede tardar días en encontrarse con el óvulo y, como la anticoncepción de emergencia impide la ovulación, previene el embarazo en lugar de interrumpirlo.
Las píldoras anticonceptivas de emergencia son especialmente importantes para las sobrevivientes de agresiones sexuales, así como para las mujeres cuya decisión de utilizar anticonceptivos puede verse socavada, controlada o fuera de su control, como las sobrevivientes de violencia de pareja, trata sexual u otras formas de desempoderamiento.

3- Los anticonceptivos no pueden utilizarse para provocar un aborto.
Aunque se utilice un anticonceptivo después del embarazo, no provocará un aborto.
De hecho, dado que los métodos anticonceptivos modernos se encuentran entre los medicamentos más recetados y estudiados que existen, se han realizado numerosas investigaciones sobre lo que ocurre cuando una persona sigue utilizando anticonceptivos estando ya embarazada. Las pruebas son abrumadoras: los anticonceptivos no interrumpen el embarazo ni dañan al embrión en desarrollo.

4- Los anticonceptivos evitan los abortos.
Se estima que casi la mitad de los embarazos no son intencionales. De todos ellos, alrededor del 60 % terminan en aborto. Cuando no se puede acceder al aborto de forma legal o segura, las mujeres suelen recurrir al aborto en condiciones de riesgo; una de las principales causas de mortalidad materna a nivel mundial.
Al prevenir los embarazos no planificados, los anticonceptivos evitan los abortos y, al prevenir los abortos en condiciones de riesgo, salvan vidas. Además, al prevenir las lesiones, las discapacidades y los costos relacionados con la salud asociados con los abortos en condiciones de riesgo, las inversiones en anticonceptivos tienen un efecto multiplicador en la salud y el bienestar de las mujeres y sus familias, así como un efecto impulsor en la economía en su conjunto.
Se calcula que solo los métodos anticonceptivos adquiridos por el UNFPA en 2024 han evitado 18 millones de embarazos no planificados, 7,5 millones de abortos en condiciones de riesgo y 39.000 muertes maternas.
Afortunadamente, la información correcta puede ayudar a las mujeres a tomar decisiones informadas. «Después de que nos dieran esa charla sobre salud, a muchas mujeres ahora les gusta la planificación familiar», afirmó la Sra. Chepkemol.