Naciones UNIDAS, Nueva York – En todo el mundo, más personas que nunca están utilizando métodos anticonceptivos modernos. El número de usuarios casi se ha duplicado desde 1990, un gran éxito en materia de salud pública que ha permitido a millones de jóvenes evitar embarazos no planificados y poder decidir sobre su futuro.
Aun así, se estima que 224 millones de mujeres de regiones en desarrollo que desean evitar el embarazo no están utilizando métodos seguros y eficaces de planificación familiar. Para demasiadas personas, el derecho humano básico a elegir si tener hijos sigue siendo menoscabado. Estas barreras se ven agravadas por la desinformación sobre los anticonceptivos, que circula en línea hoy más rápidamente que nunca.
En su calidad de mayor proveedor mundial de suministros de salud reproductiva, el UNFPA, el organismo de salud sexual y reproductiva de las Naciones Unidas, distribuye anticonceptivos a las personas más necesitadas en todo el mundo. Obtenga a continuación los datos correctos que le permitan desacreditar los mitos comunes, y consulte nuestras nuevas preguntas frecuentes sobre anticoncepción para obtener más información.
Mito: La anticoncepción no es segura.
Realidad: Las formas modernas de anticoncepción se encuentran entre los medicamentos más prescritos y mejor estudiados que existen. Las principales organizaciones de salud confirman que una amplia variedad de anticonceptivos hormonales son seguros para la mayoría de las personas. Para quienes no quieran anticonceptivos hormonales, hay una gama de métodos no hormonales eficaces disponibles.
Al igual que con todos los medicamentos, puede haber efectos secundarios asociados con algunos métodos anticonceptivos modernos. Los proveedores de atención médica capacitados pueden ofrecer información precisa sobre diferentes opciones anticonceptivas para permitir que las personas elijan el método que más les convenga.
En particular, los riesgos para la salud asociados con el embarazo no planificado son significativamente mayores que los asociados con los métodos anticonceptivos modernos. Las personas deben sopesar los posibles efectos secundarios de los anticonceptivos disponibles contra los riesgos de un embarazo no planificado.
Mito: El uso de anticonceptivos puede causar un aborto.
Realidad: Los anticonceptivos no causan abortos o abortos espontáneos. Los anticonceptivos modernos actúan previniendo la fertilización u ovulación, lo que significa que evitan que ocurra el embarazo. El uso de anticonceptivos modernos no interrumpe un embarazo existente ni afecta a un óvulo fecundado que ya se haya implantado.
La anticoncepción de emergencia también funciona evitando que ocurra un embarazo. Como no interrumpe un embarazo, no puede clasificarse como abortiva. La anticoncepción de emergencia no es efectiva si una persona ya está embarazada, y no puede inducir un aborto ni un aborto espontáneo.
Mito: El control de la natalidad daña tu fertilidad.
Realidad: Los anticonceptivos no causan infertilidad. Si bien algunos métodos hormonales, como los anticonceptivos inyectables, pueden retrasar temporalmente la reanudación de la ovulación y la menstruación, esta es una condición temporal y no conduce a la infertilidad permanente. En la mayoría de los casos, la fertilidad vuelve a la normalidad en unos pocos meses después de interrumpir un método hormonal (pero puede regresar antes), del mismo modo que inmediatamente después de interrumpir un método anticonceptivo no hormonal.
Los anticonceptivos tampoco reducen la reserva ovárica (el recuento de óvulos de una mujer) y no conducen a la menopausia temprana. La reserva ovárica de una mujer disminuye naturalmente con la edad y este plazo no se altera por el uso de anticonceptivos.
Mito: Los métodos naturales de planificación familiar son más seguros que los métodos hormonales.
Realidad: En los últimos años, los métodos alternativos para prevenir el embarazo se han vuelto populares, particularmente en las redes sociales. Estos incluyen aplicaciones de seguimiento de ciclos y métodos de seguimiento de la fertilidad, como la comprobación diaria de la temperatura. Estos métodos se promueven cada vez más como métodos anticonceptivos “más seguros”. Si bien estos métodos pueden funcionar para algunas personas, no funcionarán para todas las personas. Estos llamados “métodos naturales” tienen significativamente menos probabilidades de prevenir el embarazo que los métodos modernos, y la afirmación de que son “más seguros” debe sopesarse sobre la base de que el embarazo en sí mismo representa riesgos para la salud de las mujeres.
Con un uso perfecto, los métodos naturales pueden tener un nivel moderado de eficacia en la prevención de un embarazo no planificado. No obstante, el uso perfecto es difícil de mantener para la mayoría de las mujeres, particularmente durante largos períodos de tiempo. El UNFPA reconoce que las personas de ciertos orígenes culturales pueden preferir utilizar métodos naturales de planificación de la familia, por lo que estos métodos se incluyen en el asesoramiento sobre planificación familiar que recibe apoyo del UNFPA.
Es importante saber que los métodos anticonceptivos más efectivos son los métodos modernos. Los métodos anticonceptivos modernos son seguros para la gran mayoría de las personas. Para las mujeres que desean evitar los anticonceptivos hormonales, hay métodos modernos no hormonales que son más efectivos que los métodos naturales, como es el caso de la bobina de cobre.
Mito: No debes usar anticonceptivos si eres soltero o si tu pareja no quiere que lo hagas.
Realidad: Algunas personas afirman que proporcionar anticonceptivos a los jóvenes solteros promueve un comportamiento “promiscuo”. Esto es falso. Las investigaciones demuestran que proporcionar a las personas, especialmente a las y los adolescentes, acceso a información y servicios relacionados con su salud sexual y reproductiva no está vinculado a ningún aumento de la actividad sexual. En su lugar, les facilita la información apropiada para tomar decisiones responsables sobre sus propios cuerpos y su salud, ahora y en el futuro.
Algunas personas también afirman que las personas no deben usar anticonceptivos si su pareja quiere que se involucren en relaciones sexuales sin protección. Esto también es incorrecto. Toda persona tiene derecho a decidir si queda o no embarazada. Nadie debe ser presionado para tener relaciones sexuales sin protección, incluso con parejas de largo plazo, si no es su elección hacerlo. Presionar a una persona para que tenga relaciones sexuales sin protección contra su voluntad es un problema serio conocido como coacción reproductiva, una forma de abuso y una violación del derecho de toda persona a la autonomía corporal y la libertad reproductiva.