El matrimonio infantil es una violación de los derechos humanos. Se define como cualquier matrimonio formal o unión informal de un menor de 18 años con un adulto o con otro niño. A pesar de que existen leyes que lo prohíben, su práctica sigue siendo muy extendida.
A escala mundial, una de cada cinco niñas se casa o vive en una unión informal antes de cumplir 18 años. Se calcula que 640 millones de niñas y mujeres vivas en la actualidad se casaron cuando aún eran niñas; cada año, 12 millones de niñas se casan antes de cumplir los 18 años y cada tres segundos se casa una adolescente en algún lugar del mundo.
El matrimonio infantil pone en riesgo la vida y la salud de las niñas, además de limitar sus perspectivas futuras. Las niñas que son obligadas a contraer matrimonio a menudo quedan embarazadas siendo aún adolescentes, lo que aumenta el riesgo de que se presenten complicaciones durante el embarazo o el parto, la principal causa de muerte entre las adolescentes de mayor edad. También tienen más probabilidades de sufrir violencia física o sexual por parte de su pareja.
El UNFPA promueve políticas, programas y legislación destinados a poner fin al matrimonio infantil. Asimismo, apoya inversiones basadas en pruebas, en los derechos y centradas en las niñas que empoderen a las adolescentes con la información, las habilidades y los servicios que necesitan para gozar de buena salud, recibir una educación y sentirse seguras de forma que superen con éxito la transición a la edad adulta. El UNFPA también trabaja para atender las necesidades de las niñas casadas, especialmente en materia de planificación familiar y salud materna.